Se aproxima el verano, y con ello llega la hora de decidir cuál podría convertirse en el lugar de ensueño que definamos como protagonista de nuestras vacaciones y, teniendo en cuenta la revolución tecnológica en la que vivimos, cuál será el que podamos compartir a través de mil y una imágenes de recuerdo.

Como en tantas otras ocasiones, decidimos sentarnos a explorar posibilidades con una actitud ansiosa y acaparadora, la cual se corresponde con la de un adolescente que se aventura a realizar su primer viaje de fin de curso. Sin embargo, y como en tantas otras circunstancias, no somos las únicas personas definiendo sus posibles calendarios. Nos encontramos ante millones de viajeros y viajeras alrededor del mundo con una perspectiva de vida que, relativamente reciente, incita a explorar lo inexplorable, esquivando la remota posibilidad de no permitirnos ni un segundo de nuestro tiempo en dejar de conocer.

Parece algo maravilloso. Sin embargo, en estas últimas semanas nos encontramos con noticias que, aunque puedan pasar desapercibidas, merecen el invitar a la reflexión sobre nuestro modelo de vida y consumo.

La primera de ellas, y cito los titulares expuestos “Una empresa italiana trata de convencer a los grandes fabricantes de aviones de las bondades de viajar de pie en trayectos cortos, permitiendo un 20% más de pasajeros”. La segunda, y no menos curiosa, “Pedir turno en el Everest”.

La excentricidad de una oferta turística sin límites permite plantear e, incluso escenificar, situaciones jamás valoradas hace pocos años. La inesperada idea de que se permitan introducir en el mercado aviones con capacidad para albergar espacios para estar de pie, muestra la desmedida masificación de un mercado económico que, como tantos otros, traspasa los límites de la lógica. Sin embargo, esta exposición de motivos causa controversia al hacernos la pregunta de ¿es todo válido en un mundo capitalista?, lo cual no es sencillo responder en el contexto en el que se ha labrado el presente siglo.

Si elogiamos el actual y popular sistema de mercado low cost, en el que la mayoría de la población en los países industrializados tiene la oportunidad de viajar alrededor del mundo y conocer parajes antes inimaginables, aspecto que nadie discute como positivo y enriquecedor, nos enfrentamos ante nuevos riesgos y conflictos que poco a poco se empiezan a vislumbrar. Aquí es donde entra en juego la relevancia de la segunda noticia: El Everest como parque de atracciones, entre otros espacios naturales esenciales que año tras año ven su equilibrio peligrar ante la masificación irresponsable de turistas, promovida no sólo por empresas, sino por entes gubernamentales.

El Everest es uno de los muchos casos provocados por esta nueva tendencia, sufriendo el récord de ascensiones a su pico más alto durante el pasado año 2018, con más de 800 personas y, por lo tanto, provocando de forma directa no sólo problemas de gestión ambiental, al depositarse toneladas de basura en un espacio único, sino riesgos sobre las personas que llevan a cabo el ascenso sin la experiencia suficiente. Dicha polémica no va más allá de nuestras fronteras, habiéndose provocado conflictos tan evidentes como las conocidas islas Cíes, en la Comunidad Autónoma de Galicia.

Frente a esta situación, y teniendo en cuenta los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, también conocidos como ODS, se presentan numerosos retos en el ámbito del Sector Turístico, que no solo deben garantizar la igualdad de oportunidades que facilite en el contexto de este mundo globalizado el intercambio de experiencias y vivencias, sino, además, y no menos importante, el compromiso por establecer controles en el ámbito de la gestión y el respeto al medio natural de todos los entes implicados, permitiendo que el recurso prevalezca a través de los años.

Recordemos, no se trata simplemente de guardar en un álbum miles de imágenes, sino de sentir el privilegio de pertenecer a un mundo único que debe ser preservado, para seguir adentrándose en nuestros pensamientos.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

[Nuevo Post]Congruencias e incongruencias sobre "movilidad sostenible".

Es necesario que los planes de movilidad no acaben siendo iniciativas cortoplacistas y que solo buscan el impacto inmediato sin valorar su sostenibilidad a medio y largo plazo.

SEGUIR LEYENDO

You have Successfully Subscribed!